
Los Últimos Preocupados: ¿Cambio de rumbo o solo retóricas vacías?
La intervención militar estadounidense y la salida de Maduro han provocado un revuelo de opiniones tardías en el mundo político venezolano.
La reciente intervención del ejército estadounidense y la posible extracción de Nicolás Maduro han transformado de forma abrupta el panorama político en Venezuela. Este hecho ha desatado un torrente de reacciones en el ámbito internacional, pero muchos de esos comentarios llegan en un momento en el que, según analistas, ya no queda nada por salvar del naufragio del régimen chavista.
En un contexto marcado por la crisis humanitaria y la migración masiva de ciudadanos venezolanos, estas preocupaciones tardías parecen más una estrategia de cobertura que un verdadero interés por restaurar la democracia y mejorar las condiciones de vida en el país. Las alarmas globales sobre la situación en Venezuela están sonando, pero muchos se preguntan por qué estos llamados de atención no se produjeron antes, cuando las violaciones de derechos humanos y el colapso económico estaban en su apogeo.
La comunidad internacional, al haberse manifestado solo después de que la situación alcanzara un punto crítico, deja entrever una falta de compromiso y atención durante años, lo cual ha dejado a millones de venezolanos a merced de la crisis. Por ello, las discusiones actuales sobre el futuro de Venezuela son recibidas con escepticismo por los ciudadanos que han vivido en carne propia las secuelas del régimen.
El futuro político de Venezuela es incierto, y las recientes decisiones deben ir acompañadas de un verdadero plan de acción que priorice los derechos humanos y la recuperación del país, tal como han solicitado activistas y opositores a Maduro.
Según El Nacional, el clamor por una democracia verdadera no debe recibir menos atención que las alarmas que se activan ahora.


