
Universidades de La Guaira: Vulnerabilidad y control policial marcan su retorno
El regreso a clases en La Guaira enfrenta desafíos por el control policial y la crisis informativa. Estudiantes vulnerables lidian con el temor.
El retorno a las universidades en La Guaira es un reflejo de la creciente vulnerabilidad en el contexto social y político de Venezuela. La entrada de la Universidad Simón Bolívar, núcleo Litoral (USB-NL), está resguardada por miembros de la Dirección de Acciones Estratégicas y Tácticas (DAET), una fuerza policial que ha sido señalada por la Misión de Determinación de Hechos de la ONU por su participación en desapariciones forzadas y torturas en el país. En un ambiente donde el acceso a la información y la libre expresión se han visto gravemente restringidos, este tipo de vigilancia crea un clima de temor entre los estudiantes. Según Runrunes, han pasado 84 días desde que el país vivió un doble terremoto de descontento social e institucional, dejando claro que las universidades, bastiones del pensamiento crítico, no están exentas de la crisis política que azota a Venezuela. La comunidad universitaria enfrenta también el reto de adaptarse a un panorama académico que ha sido severamente afectado por la falta de recursos y el éxodo de profesores, colocándola en una posición aún más vulnerable.
La percepción de inseguridad e inestabilidad no solamente impacta el retorno a clases, sino que también influye en la propuesta de un nuevo modelo educativo que represente una esperanza para el futuro del país. En este contexto, la lucha por el respeto a los derechos humanos y la búsqueda de una auténtica democracia continúan siendo fundamentales para el desarrollo de una nueva Venezuela, en la que la educación sea un pilar para la reconstrucción social.


