
¿Dónde se encuentra nuestro niño interior en tiempos de crisis?
Reflexionamos sobre la pérdida del niño interior en Venezuela ante la crisis social y política actual, según Runrunes.
Para muchas personas, existe el mito de que todos llevamos un niño en nuestro interior, un espíritu que cultivamos y que nos acompaña a lo largo de nuestra vida. Sin embargo, frente a los últimos acontecimientos que hemos vivido como sociedad, me pregunto si esa idea mantiene el mismo significado. Vivimos momentos en los que la crisis política, económica y social en Venezuela no solo ha alterado nuestras vidas, sino que ha cuestionado nuestra esencia y capacidad de soñar.
La realidad de un país sumido en una crisis humanitaria, donde la migración, el hambre y la desesperanza se han vuelto comunes, arrastra consigo la capacidad de aquellos momentos de alegría infantil que todos recordamos. Según Runrunes, la adversidad ha llevado a muchos venezolanos, tanto dentro como fuera del país, a perder de vista ese niño interior, a reprimir sus esperanzas, sueños y anhelos, dejando así una huella en nuestra psique colectiva.
La búsqueda de un futuro mejor se ha convertido en un objetivo distante, ya que muchos se ven obligados a enfrentar la dura realidad de un régimen que busca silenciar los sueños de cambio de su población. La cultura del miedo y la represión han arrastrado a la sociedad, presentando un desafío constante para recuperar esa esencia perdida. En tiempos de incertidumbre, reflexionar sobre nuestra infancia puede ser un primer paso hacia la renovación de aspiraciones y la reconstrucción de una identidad colectiva que aspire a la libertad y la dignidad.


