
Crisis en el Arco Minero: ¿Quién controla las minas tras el cambio de gobierno?
Tras la captura de Maduro, persiste el control criminal en el Arco Minero de Venezuela. ¿Quién manda en estas tierras estratégicas?
Las promesas de desarticulación criminal tras las intervenciones de Estados Unidos en Venezuela resultaron ser un espejismo en el sur del país. Aunque se esperaba que el desplazamiento de los grupos armados y la recuperación del territorio fueran parte de los cambios que seguirían a la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero de 2026, la realidad ha sido muy diferente. La situación en el Arco Minero, cuya explotación ha estado marcada por la corrupción y el control de organizaciones criminales, continúa sin cambios significativos.
Los expertos advierten que, a pesar del cambio de gobierno, los nexos entre el régimen y los grupos armados siguen vigentes, lo que impide la implementación de políticas que puedan beneficiar a los habitantes de la región. Según El Pitazo, el control sobre las minas se ha mantenido en manos de las mismas mafias que operaban antes del cambio de liderazgo, perpetuando un ciclo de violencia y explotación.
Este contexto agrava la crisis humanitaria que enfrenta Venezuela, exacerbando la migración hacia otros países y limitando las oportunidades de desarrollo en una zona rica en recursos naturales como el oro. La falta de un marco legal claro y la corrupción rampante hacen que la transición política sea aún más incierta, dejando a la población bajo el yugo de la criminalidad y la explotación. El futuro del Arco Minero sigue siendo un reflejo de la inestabilidad política y económica que caracteriza al país.

