
Danny Socorro: La desconfianza fractura el tejido social en Venezuela
La crisis en Venezuela se agudiza mientras la desconfianza socava el tejido social, evidenciado tras los recientes sismos del 24 de junio.
Hablar de la realidad venezolana suele remitir de inmediato a la crisis económica, la inestabilidad política o la emergencia social. Sin embargo, tras la sacudida provocada por los sismos del pasado 24 de junio en la zona central del país, ha quedado al descubierto la situación de la salud mental del ciudadano y la fragilidad de las relaciones interpersonales en un contexto marcado por la desconfianza. La percepción de inseguridad y la falta de fe en las instituciones han afectado profundamente la cohesión social.
"El tejido social está fracturado por la desconfianza", sostiene Danny Socorro, experto en temas sociales, quien destaca que la situación de crisis prolongada ha llevado a los ciudadanos a recelar de sus vecinos y a desconfiar de quienes están a su alrededor. En un entorno donde las condiciones de vida se deterioran rápidamente, la salud mental de la población se convierte en un tema prioritario que debe ser atendido.
La situación se complica aún más debido al éxodo masivo de venezolanos, lo que ha llevado a una diáspora que también se siente desconectada de su tierra. Este fenómeno ha amplificado la sensación de incertidumbre y ha puesto de manifiesto que una reconstrucción social en Venezuela debe ir acompañada de un cambio en la forma en que los ciudadanos se ven y confían unos en otros. A medida que el país enfrenta múltiples crisis, es crucial entender que la reconstrucción de la confianza, además de los cimientos económicos y políticos, será clave para una verdadera recuperación nacional, según Runrunes.


