
Colombia: De la Espriella flexibiliza el porte de armas ante la lucha contra el narcotráfico
El presidente colombiano deroga la suspensión del porte de armas en un contexto de ofensiva contra el narcotráfico, mientras recibe a Marco Rubio.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha firmado la derogación de la suspensión general del porte de armas, vigente desde 2015, en un movimiento que coincide con una intensificación de la seguridad frente al narcotráfico en su país. Esta decisión se produce mientras el mandatario colombiano recibe la visita oficial del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en un contexto donde la colaboración entre los dos países en temas de seguridad se vuelve crucial.
La flexibilización del porte de armas podría tener repercusiones no solo en Colombia, sino también en Venezuela, un país que enfrenta una creciente violencia relacionada con el narcotráfico y las organizaciones criminales. Desde hace años, el régimen de Nicolás Maduro ha lidiado con la influencia de grupos armados colombianos que operan en su territorio, complicando aún más la situación de seguridad interna.
La medida de Petro, por un lado, busca dar respuesta a las demandas de algunos sectores de la población que sienten la necesidad de protegerse en un contexto de creciente inseguridad. Por otro lado, expertos advierten sobre los riesgos de una mayor circulación de armas, que podrían resquebrajar, aún más, la frágil paz social en la región. Seguramente esta decisión será objeto de debate y podría influir en la dinámica entre las naciones vecinas, especialmente en el marco de la crisis humanitaria y de seguridad en Venezuela.
La medida, considerada polémica por algunos sectores, refleja las tensiones en el ámbito de la política de seguridad en América Latina, una región donde la violencia y el narcotráfico siguen siendo desafíos persistentes. Según El Nacional.


