
Ortega se asegura un año más en el poder con reforma constitucional
Daniel Ortega y Rosario Murillo extienden su mandato un año más tras reforma constitucional en Nicaragua. Las últimas elecciones fueron en 2021.
La dictadura de Nicaragua, liderada por Daniel Ortega y Rosario Murillo, ha activado una controversia considerable después de la reciente aprobación de una reforma constitucional que le garantiza un año más en el poder. Este movimiento se produce en el contexto de un régimen que ha consolidado un control casi absoluto sobre la política nicaragüense desde las elecciones de 2021, las cuales fueron ampliamente cuestionadas tanto a nivel nacional como internacional por su falta de transparencia y por la represión de la oposición política.
El impacto de esta reforma va más allá de las fronteras nicaragüenses, resonando con fuerza en países vecinos, especialmente en Venezuela, donde el régimen de Nicolás Maduro también se ha beneficiado de reformas constitucionales y leyes que perpetúan su permanencia en el poder. En ambos casos, se observa un patrón claro de manipulación del marco legal para asegurar el control y la permanencia en el gobierno, en detrimento de las democracias representativas en la región.
La comunidad internacional ha condenado enérgicamente estas acciones, y organizaciones de derechos humanos han alertado sobre la creciente represión en Nicaragua. Mientras tanto, la diáspora venezolana, que enfrenta su propia lucha por la democracia, observa con preocupación pero también con determinación, pues la experiencia de un país como Nicaragua podría ofrecer lecciones sobre la resistencia y el activismo en la búsqueda de la libertad.
Según El Pitazo, este tipo de reformas no solo muestran la impunidad de regímenes autoritarios, sino que también demuestran la necesidad de una unión más fuerte entre los espacios democráticos de América Latina para enfrentar esta crisis compartida.


