
La ingratitud y el resentimiento en los gremios de Venezuela
José Gregorio Briceño critica la ceguera de ciertos gremios ante la realidad del país.
En su reciente columna, José Gregorio "El Gato" Briceño aborda una problemática recurrente en el ámbito gremial de Venezuela: la ingratitud y el resentimiento que parecen caracterizar a ciertos sectores beneficiados por medidas o decisiones pasadas. Según Briceño, es común observar que aquellos que han recibido apoyo o recursos en momentos críticos son quienes vuelven la vista hacia atrás con desdén, ignorando los sacrificios y los esfuerzos realizados por otros para facilitar su situación actual.
Esta actitud no solo refleja una falta de reconocimiento, sino también una ceguera que limita la capacidad de respuesta ante los desafíos que enfrenta el país. En un momento en que Venezuela atraviesa una crisis humanitaria sin precedentes, donde miles de ciudadanos luchan por la sobrevivencia diaria, la amnesia selectiva de algunos grupos resulta alarmante. La crítica de Briceño se hace eco de la necesidad de unión y solidaridad en un contexto donde la confrontación parece ser la norma.
A medida que la nación busca caminos hacia la recuperación y la transición política, es crucial que todos los actores, incluidos los gremios, reconozcan no solo su papel en la historia reciente, sino también sus responsabilidades hacia una sociedad que clama por cambios significativos y un futuro más esperanzador. La reflexión sobre estas actitudes puede ser el primer paso hacia un diálogo más fructífero y constructive, en línea con la lucha por la democracia en Venezuela, según La Patilla.

