
El uso del terremoto en Venezuela: crisis y papel de la Constitución
La manipulación gubernamental tras el terremoto del 24 de junio pone en riesgo la Constitución y la democracia en Venezuela, según Runrunes.
El gobierno de facto del rodrigato, apoyado desde el 3 de enero de 2026 por una potencia extranjera, pretende aprovechar la tragedia nacional provocada por el devastador terremoto del 24 de junio para afianzarse en el poder. Este manejo de la situación de emergencia no es nuevo en el contexto venezolano, donde la crisis humanitaria se intensifica diariamente. A medida que el país enfrenta la complejidad de la reconstrucción y la asistencia a las víctimas, se hace evidente que el régimen no escatima esfuerzos en manipular la narrativa a su favor. En vez de actuar de manera transparente y solidaria, el gobierno busca perpetuarse instrumentalizando el dolor de los ciudadanos y el estado de necesidad.
Según Runrunes, la gravedad de la crisis actual no anula la vigencia de la Constitución, la cual debería ser el marco normativo que asegure los derechos fundamentales y el regreso a un estado de derecho. Las decisiones de un gobierno que no ha sido legitimado por el voto popular y que constantemente infringe la ley solo profundizan la crisis política y social que enfrenta el país. Ante esta situación, es crucial que tanto la sociedad civil como la comunidad internacional mantengan la presión para restablecer la democracia y el respeto a la Constitución.


