
Inauguran albergue para niños adoptados tras sismos en Venezuela
El albergue de las Hermanas Carmelitas recibe a sus primeros inquilinos tras los sismos de junio, ofreciendo un refugio a 60 niños afectados.
La tarde del 1 de julio, la Casa Hogar Nuestra Señora del Carmen, gestionada por las Hermanas Carmelitas, abrió sus puertas en un acto simbólico de esperanza y solidaridad. Las tres primeras inquilinas, una madre y sus dos hijas, son parte de un grupo de 60 menores —30 niños y 30 niñas— que han quedado en situación de vulnerabilidad tras los devastadores sismos que azotaron al país el 24 de junio. En un contexto donde la crisis humanitaria se agudiza, y los desastres naturales exacerbados por la falta de infraestructura adecuada son comunes, iniciativas como esta son cruciales para ofrecer un respiro a las familias que sufren. El albergue no solo proporcionará un techo, sino también apoyo emocional y atención integral a los menores, en una Venezuela donde la presencia de la pobreza y la falta de recursos básicos son alarmantes. Según Runrunes, la Casa Hogar tiene la intención de convertirse en un refugio donde la esperanza y la resiliencia sean los pilares, detrás de un esfuerzo comunitario que busca iluminar un futuro incierto. Estos esfuerzos reflejan un espíritu de unidad entre la población local, que busca sobrevivir y construir un nuevo camino a pesar de las adversidades.


