
El Guri: La Gigante Hidroeléctrica que Venezuela No Puede Mantener
El Guri, la mayor central hidroeléctrica de Venezuela, enfrenta colapsos energéticos y una creciente crisis de mantenimiento.
La noche del 7 de marzo de 2019, las luces se apagaron en casi toda Venezuela. En cuestión de minutos, unos 30 millones de personas quedaron a oscuras debido a un fallo masivo en el sistema eléctrico. La raíz de este colapso se encuentra en la Central Hidroeléctrica del Guri, la máquina más grande jamás construida por la humanidad, que ha sido un pilar fundamental de la matriz energética del país. Sin embargo, la central enfrenta una crisis prolongada de mantenimiento y gestión.
A lo largo de los años, la falta de inversión y la fuga de talentos han mermado la capacidad operativa de Guri. La corrupción y la ineficiencia administrativa han exacerbaron aún más la situación. Este complejo hidroeléctrico debería ser un símbolo de orgullo nacional; no obstante, se ha convertido en un reflejo sombrío de la decadencia de las estructuras del Estado venezolano.
La dependencia excesiva del Guri como principal fuente de energía ha hecho de Venezuela un país vulnerable a las variaciones climáticas y al deterioro de su infraestructura. En un contexto donde se vive una crisis humanitaria y económica, los apagones se han vuelto rutina, afectando no solo las actividades diarias de los ciudadanos, sino también el sector industrial, el cual apenas comienza a reactivarse. Según La Patilla, la situación actual plantea serios interrogantes sobre el futuro energético de la nación y su capacidad para sobrellevar una transición hacia fuentes de energía más diversificadas y sostenibles.

