La Deconstrucción de la Sacralidad del 28J en Venezuela
La oposición venezolana revisa su relación con fechas simbólicas como el 28J, reflexionando sobre su impacto en la movilización social.
El periodista Alejandro Armas ha planteado una crítica interesante en su columna para Runrunes sobre el concepto de "calendariomanía" en la oposición venezolana. Este término describe la tendencia de la oposición a centrarse en fechas específicas, como el 28 de julio, como momentos cruciales para movilizar a sus bases y generar expectativa. No obstante, Armas sugiere que esta sacralidad atribuidas a ciertas fechas podría estar en declive, lo que lleva a la necesidad de revaluar las estrategias de acción y narrativa dentro del movimiento opositor. En el contexto actual de Venezuela, donde la situación política y económica es crítica, se vuelve esencial que la oposición busque nuevas formas de involucrar a sus seguidores y atraer a nuevos aliados en la lucha por la democracia. Al depender demasiado de hitos temporales que se han vuelto simbólicos, corre el riesgo de crear ilusiones sin sustancia que podrían desilusionar a su base. La reflexión sobre el 28J es, por lo tanto, un llamado a innovar y adaptar las tácticas frente a un régimen que ha demostrado ser resiliente ante la presión interna e internacional. Según Runrunes, el movimiento opositor necesita urgentemente repensar su enfoque, más allá de las fechas, y enfocarse en acciones concretas que generen un impacto real en el camino hacia la democratización del país.


