
Desentrañando los límites del Derecho Internacional frente al terrorismo
En 2026, el mundo no es más seguro. El terrorismo crece y el Sahel es epicentro. ¿Cómo afecta esto a países como Venezuela?
El mundo de 2026 enfrenta una preocupante escalada en la actividad terrorista. Según el Global Terrorism Index 2025, el número de países afectados por atentados terroristas ha aumentado de 58 a 66, con el Sahel consolidándose como el epicentro global al concentrar más del 50% de las muertes por terrorismo. Esta inestabilidad se debe, en parte, a la proliferación de grupos extremistas vinculados a Dáesh y a conflictos locales prolongados. El desafío para la comunidad internacional es cada vez más evidente: aunque existen marcos legales establecidos para combatir el terrorismo, la efectividad de estos es objeto de debate.
En el contexto de Venezuela, donde la crisis humanitaria y la represión política han llevado a millones a buscar asilo en el extranjero, la lucha contra el terrorismo y el extremismo no puede ser vista aislada. El régimen de Nicolás Maduro ha sido acusado de favorecer el ingreso de grupos armados en el país, complicando aún más la situación. En un entorno donde la violencia política puede ser disfrazada como terrorismo, los límites del Derecho Internacional se ponen a prueba. La comunidad internacional, especialmente los países de América Latina, deben considerar cómo abordar estos desafíos complejos, promoviendo la democracia y los derechos humanos en la región.
La respuesta a la amenaza del terrorismo debe ser integral, contemplando no solo la fuerza militar, sino también medidas humanitarias y de desarrollo que ofrezcan alternativas a la violencia.
"Según El Nacional".


