
Crisis energética en Cuba: el colapso alcanza niveles alarmantes
La crisis energética en Cuba se intensifica por el asedio petrolero de EE.UU. y el deterioro de su infraestructura eléctrica.
La crisis energética en Cuba ha alcanzado un punto crítico, exacerbada por un asedio petrolero estadounidense y el desmantelamiento de un sistema de termoeléctricas obsoleto, resultado de décadas de desinversión estatal. Según El Nacional, esta situación ha llevado a apagones prolongados que impactan la vida cotidiana de los cubanos, quienes enfrentan dificultades para acceder a electricidad, un recurso esencial para la vida moderna.
Este colapso energético en Cuba trae a la mente la condición del sistema eléctrico en Venezuela, que ha atravesado crisis similares en los últimos años. El desgaste de la infraestructura, la falta de inversión y la mala gestión han conducido a cortes frecuentes de energía, que han afectado tanto a las comunidades como a la economía del país. Las dos naciones comparten un pasado de dependencia energética y mal manejo estatal, lo que plantea preocupaciones sobre el futuro de su infraestructura eléctrica en un contexto de creciente inestabilidad.
A medida que la situación se deteriora, tanto en Cuba como en Venezuela, surge la necesidad de una respuesta contundente por parte de la comunidad internacional, así como de actores internos que reclamen reformas urgentes y sostenibles para garantizar el acceso a servicios básicos.
La crisis no solo repercute en la calidad de vida de los ciudadanos, sino que también amplifica la migración de cubanos hacia el extranjero en busca de mejores oportunidades, un fenómeno que también se observa en Venezuela. El futuro de ambos países dependerá de su capacidad para abordar estas crisis energéticas de manera efectiva.


