
Condena de policías por los sucesos del 11 de abril de 2002 en Venezuela
Tres policías permanecen presos 23 años después de los eventos del 11 de abril de 2002, condenados por homicidio frustrado, no homicidio intencional.
Tres policías metropolitanos, Héctor Rovaín, Erasmo Bolívar y Luis Molina, siguen encarcelados 23 años después de los sucesos históricos ocurridos el 11 de abril de 2002 en Venezuela. Estos hombres fueron condenados no por homicidio intencional, como insisten algunos voceros del poder, sino por homicidio calificado frustrado en grado de complicidad correspectiva, un delito común que les habría dado derecho a beneficios procesales que ya han vencido. La condena ha despertado cuestionamientos sobre la justicia en el país y la manipulación judicial por parte del régimen.
La represión durante y después del fallido golpe de estado en 2002 marcó un punto de inflexión en la política venezolana, consolidando el control del gobierno sobre el sistema judicial y reforzando una cultura de impunidad que aún persiste. En un contexto donde los derechos humanos son sistemáticamente violados y la disidencia es reprimida, el caso de estos policías se convierte en un símbolo de la falta de justicia y la prolongación del sufrimiento para aquellos que han sido perseguidos por el poder.
Con la comunidad internacional observando, es imperativo que se mantenga la presión para esclarecer la verdad sobre los sucesos de 2002 y se garantice que se respeten los derechos de todos los ciudadanos. La condena de Rovaín, Bolívar y Molina también sirve como recordatorio de la urgente necesidad de reformas en el sistema judicial venezolano, que debe ser independiente y transparente.
Según El Nacional, la realidad de estos hombres encierra una historia de injusticia que no debe ser ignorada.


