
Telefónica en Venezuela: El auge del poder de la infraestructura digital
En el siglo XXI, el control de las telecomunicaciones redefine el poder en Venezuela, un país dependiente de su infraestructura digital.
El poder moderno ya no se define únicamente por el control del territorio o de los recursos naturales. En el siglo XXI, ese poder se define cada vez más por algo menos visible, pero más decisivo: el control de la infraestructura que transporta la información. Según El Nacional, las redes de telecomunicaciones constituyen el verdadero sistema nervioso de la economía y la sociedad contemporánea, y en Venezuela, esta realidad es particularmente crucial dado el colapso de diversas instituciones.
En un país donde las crisis políticas y económicas han llevado a una migración masiva, la capacidad de acceder y utilizar las redes de telecomunicaciones se ha convertido en un asunto de vital importancia para la población. Las telecomunicaciones no solo son esenciales para el funcionamiento de las empresas y la economía; son también herramientas importantes para la organización social y política. La monopolización y falta de inversiones en este sector han limitado drásticamente la capacidad de comunicación y de acceso a la información de los venezolanos, tanto dentro del país como en la diáspora.
El control de las telecomunicaciones en Venezuela, por parte del régimen de Nicolás Maduro, ha impedido el desarrollo de una oposición efectiva y la participación activa de la ciudadanía en el proceso democrático. De ahí que la infraestructura digital no solo tenga implicaciones económicas sino también políticas, lo que la convierte en un elemento central para entender el futuro del país.
Este panorama subraya la importancia de generar políticas que promuevan la inversión y la independencia de las telecomunicaciones como un paso hacia la recuperación de la democracia en Venezuela.


