
Desafíos de la sociedad civil en la nueva era post-Maduro
A 45 días de la captura de Maduro, el futuro democrático de Venezuela enfrenta importantes retos, según El Nacional.
Cuarenta y cinco días después de la captura y extracción de Nicolás Maduro, que desató una alegría similar a la del 11 de abril más famoso de nuestra historia, la ecuación política en desarrollo no luce como lo más conveniente para la recuperación democrática, ni tampoco para el progreso social y económico. La situación en Venezuela es compleja, ya que, tras años de crisis política, social y económica, la esperanza de un cambio radical se ha visto empañada por la incertidumbre sobre el futuro del liderazgo opositor y el rol de la comunidad internacional.
A pesar de la destacada implicación de diferentes sectores de la sociedad civil, que han luchado contra el régimen a través de protestas y movimientos sociales, su participación ha sido limitada en el proceso político que se desarrolla en el país. Muchos de estos sectores claman por un espacio más relevante, que les permita influir en la reconstrucción del país y en la consolidación de un sistema democrático. Sin embargo, el hecho de que el chavismo aún mantenga estructuras de poder consolidadas complica esta aspiración.
La falta de coordinación entre los diferentes grupos de oposición y la ambigüedad en la estrategia de los actores políticos están alimentando el escepticismo entre los ciudadanos. La recuperación de la democracia va más allá de una elección o la caída de un líder; requiere un compromiso profundo de todos los sectores de la sociedad hacia un nuevo proyecto de país. Tal como señala El Nacional, el camino hacia una Venezuela libre y democrática deberá ser recorrido por todos, y no solo por unos pocos en el poder.


