
Venezuela: La Estabilidad del Régimen y Su Costo Democrático
Venezuela enfrenta una estabilidad que no garantiza democracia, reflejando una compleja realidad política. Según El Nacional, el poder se sostiene por el consentimiento social.
El poder se sostiene no solo por la fuerza, sino también por el consentimiento que logra organizar en la sociedad, tal como lo expone el pensamiento del filósofo Antonio Gramsci. Durante mucho tiempo, la paz ha sido una promesa inalcanzable en Venezuela, donde la transición política ha dejado de lado la reconciliación necesaria para construir un futuro democrático. La actualidad nacional evidencia que la estabilidad del régimen, liderado por Nicolás Maduro, se basa en mecanismos de control más que en un verdadero pacto social.
La aceptación de reglas comunes y la disposición para convivir en la diferencia son pilares fundamentales de la democracia que se encuentran ausentes en el país. Venezuela se enfrenta a una profunda crisis política y humanitaria, marcada por la migración masiva de ciudadanos en busca de un futuro mejor. El acceso restringido a derechos básicos y la represión de disidencia han generado un ambiente donde la estabilidad del poder se confunde con la ausencia de democracia. Este fenómeno es alarmante y requiere la atención de la comunidad internacional, que ha jugado un papel crucial en visibilizar la situación.
Así, las elecciones se han convertido en una mera formalidad, lo que lleva a cuestionar si la estabilidad lograda por el régimen debería considerarse un signo de éxito o, más bien, una fachada para encubrir la crisis latente. La búsqueda de una Venezuela democrática no puede ser ignorada, pues es un anhelo que resuena tanto en la diáspora como dentro del país mismo, según El Nacional.


