
El buenismo funcional: ¿Estrategia política o mera evasión?
El buenismo funcional se extiende en la política, actuando más como evasión que como virtud. ¿Cuál es su impacto en Venezuela?
En el contexto político actual de Venezuela, la moderación ha tomado nuevas formas que pueden no ser siempre bienintencionadas. Según El Nacional, el fenómeno del buenismo funcional se caracteriza por una templanza que, en lugar de ser el resultado de la prudencia, surge del cálculo y del miedo. Este comportamiento se presenta como una sensatez, pero en realidad, actúa como una evasión de los problemas más apremiantes del país. En un entorno donde el régimen de Nicolás Maduro enfrenta crecientes presiones tanto internas como externas, la búsqueda de un enfoque moderado puede reflejar una falta de compromiso real con la crítica construcción de una democracia robusta.
Además, la sociedad venezolana ha sido víctima de una serie de crisis, desde la económica hasta la humanitaria, lo que hace que la evasión de la política sea aún más preocupante. La moderación en los discursos y acciones puede dar la impresión de que se avanza hacia soluciones eficaces; sin embargo, este buenismo funcional podría ser, en última instancia, un obstáculo para el cambio real que la población anhela. La política social y económica de Venezuela requiere de un análisis profundo y medidas decididas, en vez de una falta de acción disfrazada de moderación.


