
Chavismo y religión: un vínculo político que preocupa en Venezuela
Denuncian la manipulación del chavismo de la fe cristiana para fines proselitistas, según un informe de Acorde 33.
La Fundación Acorde 33 ha denunciado que el régimen chavista ha cooptado la religión con fines políticos en Venezuela, evidenciado por la Marcha por Jesús, un evento cristiano de gran magnitud que ha sido habitual desde la década de 1990. Este evento, que originalmente buscaba promover un mensaje de unidad y fe, ha sido reconfigurado por el gobierno para reforzar su presencia y legitimidad política.
Según datos de Acorde 33, el 89,4% de la población venezolana se identifica como cristiana, lo que subraya el peso político que las iglesias y organizaciones religiosas pueden ejercer en el contexto actual. Esta identificación masiva con la fe cristiana genera un terreno fértil para el chavismo, que intenta utilizar la religión para consolidar su poder y fidelizar a sectores de la población.
La manipulación de la religión por parte del Estado no es un fenómeno nuevo, pero ha cobrado mayor relevancia en un país que atraviesa una profunda crisis política, económica y social. Muchos ciudadanos y líderes de opinión consideran que este aprovechamiento de los credos puede desvirtuar el verdadero propósito de la fe, deshumanizando la espiritualidad al subordinarla a los intereses del poder.
Las críticas hacia esta práctica son cada vez más comunes en un país donde la búsqueda de un mejor futuro democrático y de derechos humanos sigue siendo un desafío para sus habitantes, tanto en Venezuela como en la diáspora. Según El Nacional, el uso de la religión como herramienta de control social debe ser monitoreado cuidadosamente por quienes luchan por un cambio real en la nación.


