
La lucha oculta de pacientes psiquiátricos y sus familias en Venezuela
La crisis de salud mental en Venezuela afecta a pacientes psiquiátricos y sus familias, quienes enfrentan la dificultad de acceder a medicación adecuada.
Andrés, un joven de 24 años y estudiante universitario, ha sido diagnosticado con esquizofrenia paranoide desde 2021. Aunque su vida puede ser relativamente estable cuando sigue su tratamiento, la situación en Venezuela impone graves desafíos para acceder a los medicamentos necesarios. La escasez de fármacos psiquiátricos y su alto costo han llevado a muchos pacientes y sus familias a una crisis silenciosa. La falta de soporte institucional y el colapso de servicios de salud mental han exacerbado esta problemática. Las familias, como la de Andrés, deben dedicar tiempo y recursos significativos para mantener la estabilidad de sus seres queridos, recurrir a mercados paralelos y enfrentar la dura realidad de la inflación que limita su poder adquisitivo. Según Runrunes, la precariedad del sistema de salud en el país ha hecho que muchas personas con enfermedades mentales queden en un limbo, sin recibir el apoyo adecuado para manejar sus condiciones. Esta triste realidad no solo afecta a los pacientes, sino también al entorno familiar, que debe lidiar con el peso emocional y financiero de cuidar a alguien que requiere atención continua. La crisis de salud mental en Venezuela es una alarma que requiere atención urgente y un enfoque integral para asegurar que los derechos de todos los ciudadanos, especialmente aquellos más vulnerables, sean protegidos.


