
Sin Libertad para los Presos Políticos, No Hay Esperanza de Transición en Venezuela
La normalización de la injusticia hace imposible la transición hacia la democracia en Venezuela, alertan voces del país.
Cuando la injusticia se convierte en rutina, la dictadura no siente la necesidad de justificar sus actos. En Venezuela, la situación de los presos políticos es una clara evidencia de esta realidad. La represión sistemática ha llevado a que muchos venezolanos se sientan resignados ante la falta de justicia y derechos humanos, lo que dificulta la lucha por una transición democrática. Como señala un artículo de El Nacional, en este contexto, las preguntas quedan sin respuesta y el activismo se silencia poco a poco.
En el país suramericano, la detención arbitraria de opositores políticos, activistas y periodistas es parte de un patrón que busca mantener el control social y político. La deshumanización de los presos políticos ha creado un ambiente donde la normalidad se distorsiona, haciendo que la población se acostumbre a la injusticia, mientras que la comunidad internacional sigue observando con preocupación la falta de avances en la defensa de los derechos humanos.
Para muchos, la liberación de los presos políticos no es solo una cuestión de justicia, sino un paso fundamental hacia la restauración de la democracia en Venezuela. La lucha por un cambio significativo en el país no puede avanzar mientras haya personas encarceladas injustamente. Como ha sido señalado, hasta que se garantice la libertad de todos los venezolanos, la transición seguirá siendo un sueño inalcanzable, afectando no solo a los que están tras las rejas, sino también a la sociedad en su conjunto.

