
El 3 de enero: La captura de Maduro y sus implicaciones internacionales
El 3 de enero marcó un giro en la política venezolana con la captura de Maduro, un desafío significativo a la influencia de EE.UU.
Lo sucedido el 3 de enero con la captura de Nicolás Maduro representa un momento culminante en décadas de tensiones entre el régimen venezolano y Estados Unidos. Este evento se inserta en un contexto de constantes desplantes, insultos y desafíos que han caracterizado la relación entre Venezuela y la mayor potencia militar y económica del mundo. Durante la República Civil (1958-1999), las relaciones se mantuvieron en un tono más moderado, pero a partir del ascenso del chavismo, el lenguaje y las acciones se intensificaron.Hasta ahora, el régimen de Maduro ha respondido a las presiones internacionales con retórica agresiva, desafíos abiertos a la autoridad estadounidense y la búsqueda de alianzas con países que han sido percibidos como adversarios de Washington. Maduro ha utilizado esta narrativa para consolidar su poder interno, convirtiendo a Venezuela en un campo de batalla político donde la resistencia a la influencia de Estados Unidos ha sido una de sus principales banderas. Según El Nacional, las repercusiones de estos sucesos, tanto a nivel nacional como internacional, aún están por verse, pero es evidente que simbolizan un nuevo capítulo en la lucha por el futuro de Venezuela.Por otro lado, la comunidad internacional, especialmente los Estados Unidos, observa con atención el desarrollo de los acontecimientos, ya que su influencia y políticas han sido determinantes en el trazado de la crisis política y humanitaria que enfrenta el país sudamericano.


