
El Peligro de Priorizar la Estabilidad a Costa de la Democracia
Las élites políticas en Venezuela sacrifican la democracia en favor de una estabilidad cuestionada, según El Nacional.
Las democracias rara vez colapsan de manera abrupta. Por el contrario, el debilitamiento de estas estructuras es frecuentemente el resultado de decisiones tomadas por las élites, que aceptan arreglos transitorios para preservar estructuras autoritarias a cambio de estabilidad. Este fenómeno se observa claramente en la situación política de Venezuela, donde la administración actual, encabezada por Nicolás Maduro, ha implementado medidas que, aunque buscan estabilizar el país, han erosionado los principios democráticos fundamentales. La tensión entre la continuidad administrativa del poder y la legitimidad social es palpable, especialmente en un contexto donde las crisis económicas y humanitarias continúan intensificándose. Según El Nacional, el mantenimiento de un régimen que ha perdido su legitimidad ante la población se alimenta de la urgencia de preservar un orden que, a todas luces, está en declive. Esto plantea un dilema crítico: ¿hasta qué punto es aceptable sacrificar la democracia en nombre de la estabilidad? La sociedad venezolana, tanto dentro del país como en la diáspora, está cada vez más consciente de que esta elección podría llevar a un ciclo infinito de autoritarismo disfrazado de orden, y requiere de un análisis profundo para revertir esta tendencia.


