
El oficialismo lanza ofensiva para controlar la narrativa tras la captura de Maduro
Tras la captura de Maduro, el oficialismo utiliza guías visuales en redes para combatir la desinformación y controlar lo que se dice en Venezuela.
Con la reciente captura de Nicolás Maduro, el régimen ha intensificado sus esfuerzos por controlar la narrativa en las calles y en las redes sociales. Este fenómeno se evidencia en la circulación de dos guías visuales que tienen como objetivo "desarmar la guerra psicológica" y frenar la propagación de la desinformación. Estos materiales, que se presentan como carruseles de diapositivas en Instagram y son compartidos en grupos de Telegram afines al oficialismo, han sido elaborados por una cuenta identificada con el Ministerio de Comunicación, resaltando la estrategia del régimen por alterar la percepción pública.
Esta maniobra se produce en un contexto crítico para la nación, donde la libertad de expresión se ve cada vez más amenazada. Los venezolanos, tanto en el país como en la diáspora, son testigos de cómo el régimen busca silenciar opiniones disidentes y controlar la narrativa que rodea un momento tan delicado como este. La preocupación no solo radica en la censura, sino también en el efecto que tiene esta estrategia en la democracia y en los derechos humanos, dos aspectos ya comprometidos en la realidad venezolana.
Según Runrunes, estas guías no son meras herramientas de comunicación, sino un intento desesperado del oficialismo por mantener el poder frente a una creciente insatisfacción popular y una oposición que busca capitalizar el momento. La lucha por el control de la información se ha convertido en un campo de batalla crucial en la crisis política y social que vive el país.


