
Venezuela: El verdadero desafío no es el petróleo, sino la alimentación
La escasez de alimentos se convierte en un reto mayor que el petróleo en Venezuela.
En un contexto de crisis económica permanente, el desafío que enfrenta la población venezolana ha dejado de ser solo la producción de petróleo, un recurso que alguna vez sustentó la economía del país, para convertirse en la necesidad urgente de llevar comida a la mesa. Según La Patilla, Nair Granado se apresura a comprar alimentos inmediatamente después de recibir su salario de 60 dólares, consciente de que esta cifra es insuficiente para llenar su despensa. La inflación y la devaluación del bolívar siguen golpeando el poder adquisitivo de los venezolanos, haciendo que la comida se vuelva un bien escaso y cada vez más inalcanzable.
En este país, donde casi 8 de cada 10 personas no tiene acceso seguro a alimentos, como lo reflejan informes de diversas ONG, el reto ahora es colocar la alimentación en el centro de las políticas públicas. En un país donde lo que debería ser un derecho fundamental, la alimentación, se encuentra sujeto a las dinámicas de un mercado informal y a las limitaciones impuestas por la severa crisis económica, la vida cotidiana se ha transformado en una lucha diaria. Los efectos de la migración masiva también agravan esta situación, ya que muchos venezolanos se ven obligados a abandonar el país en busca de mejores condiciones de vida. Las organizaciones de derechos humanos siguen denunciando la crisis humanitaria, enfatizando que es vital para los ciudadanos denunciar esta realidad y exigir cambios, no solo a nivel interno sino también en la comunidad internacional, que tiene un papel fundamental en la solución de esta crisis, cuya magnitud afecta a toda la región.


