
Trump y Venezuela: Un año de cambios en el nuevo orden mundial
Un año después de la reelección de Trump, Venezuela sigue en el centro de la política internacional. Análisis de su impacto en la crisis local.
Hace exactamente un año, el Capitolio se convirtió en el escenario del ascenso de Donald Trump al tomar posesión para un segundo mandato, convirtiéndose en el presidente 47 de Estados Unidos. En este periodo de 365 días, Trump ha cumplido con varias de sus promesas de campaña, muchas de las cuales tienen profundas implicaciones para la situación en Venezuela.
Desde el inicio de su primer mandato, Trump ha adoptado una postura firme contra el régimen de Nicolás Maduro, imponiendo sanciones que tienen como objetivo debilitar su capacidad de mantenerse en el poder. A pesar de la oscilante popularidad de Trump, su administración ha continuado presionando por un cambio político en Venezuela, viéndose a este país como un punto clave en la lucha global por la democracia y los derechos humanos.
Los sectores políticos dentro y fuera de Venezuela siguen de cerca los movimientos de la administración Trump, ya que su acercamiento a la crisis humanitaria y la migración forzada siguen siendo temas candentes. Las promesas de sanciones más contundentes y el apoyo a la oposición han mantenido a Venezuela en el epicentro del debate internacional, subrayando cómo el conflicto interno afecta no solo a los venezolanos, sino también a la región en su conjunto.
Según Runrunes, la Administración Trump ha reiterado su compromiso con el restablecimiento de la democracia en Venezuela, un objetivo que resuena con muchos venezolanos que anhelan un cambio. A medida que el mundo observa, el caso de Venezuela se ha convertido en un microcosmos de los retos democráticos que enfrenta, no solo en América Latina, sino en el mundo entero.


