
Soberanía en Venezuela: La Coartada de un Régimen Forajido
El concepto de soberanía se utiliza en Venezuela como excusa para perpetuar el abuso de poder y la falta de justicia.
La soberanía, a menudo presentada como un bastión de independencia y autogobierno, se ha convertido en una coartada para justificar actos de abuso y violaciones de derechos humanos en Venezuela. El destacado jurista Hans Kelsen advirtió que la soberanía no es un fin en sí mismo, sino un medio a través del cual el Estado busca gobernar. Esta perspectiva cobra especial relevancia en el contexto actual del país sudamericano, donde el régimen de Nicolás Maduro ha empleado la noción de soberanía para deslegitimar la crítica interna y externa, además de justificar la represión contra la oposición política.
A medida que la crisis humanitaria y económica se agrava, las autoridades han utilizado la soberanía como argucia para evadir responsabilidades y perpetuar un sistema que prioriza el control autoritario por encima de la justicia y el bienestar de la ciudadanía. "Cuando la ley se separa de la justicia, la legalidad es una farsa", citó el filósofo alemán Gustav Radbruch, un pensamiento que resuena tristemente en un país donde el ajuste a la ley parece estar dictado por intereses personales del régimen, en detrimento del clamor popular por un Estado de derecho efectivo.
La comunidad internacional observa con preocupación cómo esta interpretación distorsionada de la soberanía alimenta un ciclo de violencia y desamparo, dejando a millones de venezolanos en la incertidumbre y la desesperación, mientras el régimen continúa su camino de destrucción avivando el fuego de la discordia social, según El Nacional.


