
El régimen de Maduro intensifica control sobre la voz del pueblo
El oficialismo busca frenar rumores y dirigir la comunicación popular tras la captura de Maduro, según Efecto Cocuyo.
Tras la reciente captura de Nicolás Maduro, el oficialismo venezolano ha intensificado sus esfuerzos para controlar lo que se dice en las calles. Este cambio en la estrategia comunicacional se evidenció con la difusión de dos guías en los últimos días de la gestión de Freddy Ñáñez, ex Ministro de Comunicación e Información. Estas guías detallan tácticas para frenar rumores, evitar ciertos temas de discusión y controlar lo que comúnmente se conoce como "Radio Bemba", el término utilizado en Venezuela para referirse a la comunicación informal entre los ciudadanos.
Este movimiento refleja un creciente temor del régimen hacia el potencial descontento popular, especialmente en un contexto donde la represión y el control social han sido herramientas habituales para silenciar la disidencia. La captura de Maduro ha abierto nuevas incertidumbres sobre el futuro político del país y el régimen busca a toda costa mantener su relato y evitar cualquier cuestionamiento que pudiera ampliar el descontento.
A medida que la situación política en Venezuela evoluciona, la capacidad del ciudadano para expresar sus opiniones y críticas se ve amenazada. En este clima tenso, el oficialismo parece decidido a mantener un férreo control sobre la narrativa, una estrategia que podría tener graves repercusiones para la democracia y los derechos humanos en el país. Según Efecto Cocuyo, estas acciones no solo buscan acallar voces disidentes, sino también manipular la percepción pública para fortalecer la posición del régimen en un momento crítico para la política venezolana.


