
Tecnología: Un Progreso Sin Consciencia en Venezuela
La tecnología prometía un futuro brillante, pero en Venezuela nos encontramos atrapados en su opresión y deshumanización.
Nos vendieron la tecnología como un milagro. Como una linterna que iluminaría el camino del progreso y aquí estamos, rodeados de pantallas, algoritmos y máquinas prodigiosas, pero caminando a oscuras. Nunca tuvimos tantas herramientas ni tan pocas preguntas. Según El Nacional, la tecnología avanza, decide, clasifica y vigila, mientras nosotros asentimos con un clic. Aceptamos que una máquina puede manejar nuestras vidas, desde la manera en que interactuamos hasta cómo percibimos nuestro entorno.
En un país como Venezuela, donde la crisis humanitaria persiste y los derechos humanos se vulneran diariamente, este avance tecnológico se convierte en un arma de doble filo. Por un lado, las redes sociales ofrecen un espacio para la libertad de expresión, pero por otro, sirven como herramientas para la vigilancia y el control por parte del régimen. La desinformación se propaga con rapidez, alimentando narrativas que dividen a la sociedad y dificultan el entendimiento de la realidad.
A medida que la tecnología se infiltra más en nuestro día a día, es crucial que los venezolanos cuestionemos la dirección en que nos lleva. Si bien las herramientas digitales pueden facilitar el acceso a la información, es necesario recordar que la reflexión y el análisis crítico son nuestras verdaderas linternas en la oscuridad. Aceptar el estado actual sin cuestionar su impacto podría llevar a que nos convirtamos en meros espectadores de una historia en la que deberíamos ser protagonistas, tomando decisiones informadas sobre nuestro futuro, nuestra política y nuestra libertad.


