
Reflexiones sobre el liderazgo en tiempos de crisis en Venezuela
La falta de silencio interior en el liderazgo afecta la cohesión social en Venezuela, donde las respuestas son más reactivas que reflexivas.
En un mundo donde el liderazgo se presenta como una necesidad apremiante, el reto radica en la capacidad de generar un silencio interior que permita la reflexión profunda. Según El Nacional, el liderazgo en tiempos de crisis no debe limitarse a tomar decisiones apresuradas, sino que debe fomentar un ambiente de diálogo y comprensión. En el contexto venezolano, donde la polarización ha alcanzado niveles alarmantes, se observa que las posturas se endurecen aún más ante la creciente fractura social. La crisis actual no es solo una lucha de poder, sino que refleja los clamorosos desafíos entre sectores de la sociedad que están cada vez más distanciados entre sí.
El silencio interior al que se hace referencia no es un mero ejercicio filosófico, sino una práctica clave para cualquier líder que busca un cambio real y sostenible. En el caso de Venezuela, donde ciudadanos continúan sufriendo las consecuencias de una economía devastada y un sistema político cada vez más autoritario, esta reflexión se vuelve crucial. Promover espacios de diálogo pacífico podría ser uno de los gestos más revolucionarios que los líderes actuales y futuros puedan concebir. En este contexto, la pregunta no es solo sobre quién tiene el poder, sino cómo ese poder se usa para sanar y reconstruir una nación fracturada.


