
Mariana González: El dolor psicológico de las excarcelaciones parciales
La hija de Edmundo González Urrutia advierte sobre el impacto emocional de las excarcelaciones en prisioneros y sus familias, en medio de la crisis venezolana.
Mariana González, hija del preso político Edmundo González Urrutia, ha denunciado el devastador efecto que las excarcelaciones parciales tienen sobre la salud mental de los prisioneros y sus familias. Según ella, las noticias sobre posibles liberaciones no ofrecen un alivio inmediato, sino que a menudo se convierten en una carga emocional adicional. Para quienes han estado largos períodos de tiempo privados de libertad, aislados e incomunicados, la expectativa de excarcelación puede ser "cruel, devastador, agonizante y asfixiante", tal como lo ha citado la hija de González Urrutia.
La situación en Venezuela ha dejado a miles de personas tras las rejas en condiciones que violan sus derechos humanos fundamentales. La angustia de aquellos que esperan a sus seres queridos se multiplica con cada noticia sobre excarcelaciones que promete pero aún no se cumple. En un país donde la represión política ha alcanzado niveles alarmantes, el impacto psicológico pervive entre el sufrimiento de los prisioneros y la incertidumbre de sus familias que viven en una agonía continua. Según El Nacional, estos días oscuros han llevado a muchas familias a un estado de salud mental deteriorada, acentuando la crisis humanitaria que enfrenta Venezuela en su conjunto.
A medida que la comunidad internacional continúa denunciando las violaciones a los derechos humanos en el país, las palabras de Mariana González sirven como un recordatorio del dolor humano detrás de los números y estadísticas que a menudo dominan la narrativa sobre la situación en Venezuela.


